El creador del Cronut nombrado mejor pastelero del mundo

Dominique Ansel, el pastelero que desarrolló el «cruce» entre croissant y donut es para muchos no solo un visionario sino el mejor pastelero del mundo.

La crítica neoyorquina ya le comparaba mucho antes con Willy Wonka. El reconocimiento que le hacen sus pares en la industria de la alta cocina es real. Aunque admite que ese mundo de fantasía está muy conectado a lo que hace todos los días, incluso a su vida.

Dominique Ansel tiene una verdadera pasión por el chocolate. Su local de New York tiene tres cocinas y un espacio reservado a degustaciones. Ahí preparan también la masa del Cronut que venden en la concurrida tienda en SoHo.

La crítica neoyorquina ya le comparaba mucho antes con Willy Wonka.

Según el Chef Ansel, el tiempo es un ingrediente más como el azúcar y la mantequilla. Se necesitan tres días para hacer el Cronut. Para el almuerzo ya no queda ni rastro de este dulce híbrido. Ansel tuvo claro desde el primer momento que no quería que el éxito de un único producto acabara comiendo su creatividad. “Es como si fuera un cantante apuesta todo a una única canción”, valora.

El menú que ofrece en la cocina de New York cambia cada ocho semanas. “Es muy intenso”, reconoce, “pero es importante mantener viva la creación. En el minuto que la abandonas, se acabó”. No es una cuestión de volumen, sino de calidad. Los dulces que sirve en Tokio están inspirados en la cultura japonesa y en la manera de consumir. “No es solo la comida, es la experiencia que ofreces al cliente”.